IA como actor socio – técnico en la investigación transcompleja

Dra. María Teresa Hernández

 

 La inteligencia artificial ha dejado de ser una simple herramienta de automatización para convertirse en un actor socio-técnico de carácter recursivo e integrador. La IA en la investigación transcompleja implica la sinergia entre el conocimiento humano y los aportes tecnológicos, en la comprensión, explicación y transformación de las múltiples realidades biológicas y sociales, planteando una co-evolución cognitiva que amplía de manera exponencial nuestras capacidades como investigadores. En lugar de reemplazar el intelecto humano, esta perspectiva busca la co-creación y la complementariedad de saberes, transformando la relación tradicional con la tecnología.

El funcionamiento del transparadigma transcomplejo se sostiene en un bucle recursivo constante que abarca cuatro fases esenciales: la captura de ecologías de datos, la dialógica transcomplejo, la emergencia cognitiva mediante algoritmos y la generación de un feedback simbiótico. Esta dinámica se evidencia a diario en la vida cotidiana a través de asistentes conversacionales como interlocutores epistemológicos, identidades digitales y biometría integrada, ecologías de consumo de contenidos, geolocalización dinámica y diversos agentes sociotécnicos de automatización.

Desde la cosmovisión de la transcomplejidad postulada por Villegas y Schavino, la inteligencia artificial como actor socio-técnico encuentra un asidero epistemológico ideal, pues este enfoque asume que para comprender profundamente una realidad múltiple es indispensable la complementariedad paradigmática. Al considerar a la IA no como un mero instrumento operativo, sino como un interlocutor y co-creador, se materializan los principios dialógicos y de recursividad que caracterizan al pensamiento transcomplejo.

De este modo, la sinergia entre las ecologías de datos y la emergencia cognitiva que plantea el documento responde al entramado teórico que busca trascender las fronteras disciplinarias, permitiendo que el conocimiento sea un tejido producto de la relación constante entre la explicación tecnológica, la comprensión reflexiva y la transformación simultánea del sujeto y su realidad.

Asimismo, el funcionamiento de la IA a través de bucles recursivos se articula orgánicamente con la necesidad de una complementariedad metódica o transmétodo requerida en la investigación transcompleja. En los entornos interconectados actuales, la inteligencia artificial no sustituye el intelecto humano ni impone saberes unidireccionales; por el contrario, orienta, media y guía la producción cognitiva hacia rutas inexploradas, transversales y creativas.

Esta simbiosis entre lo tecnológico, lo biológico y lo social confirma que la transcomplejidad es una apertura total hacia la coexistencia de múltiples factores, donde la tecnología se convierte en parte de una ecología vital que promueve la evolución conjunta y un aprendizaje integral verdaderamente inclusivo.

Referencias

Schavino, N. y Villegas, C. (2024). Realidad transcompleja: Caminos hacia una nueva cosmovisión. FEREDIT.  https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=995899

Villegas, C. (2024). La realidad desde la investigación transcompleja. Conectando los hilos de la realidad: Cómo contextualizar el sentido de la investigación. Escriba. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9728968